En un despliegue de destreza técnica y alta resistencia, un equipo de diez socorristas de la Defensa Civil Colombiana culminó con éxito un riguroso entrenamiento de dos días en el sector de El Rancho (2.688 m s. n. m.), ubicado en la cara sur del Nevado del Tolima.
El ejercicio tuvo como objetivo principal estandarizar los protocolos de búsqueda, estabilización y extracción de víctimas en uno de los terrenos más exigentes de la geografía nacional, caracterizado por su complejidad climática y topográfica.
Durante la jornada, bajo la coordinación del director seccional desde el puesto de comando en El Silencio, los funcionarios Zulma y Alejandro Correa lideraron la operación estratégica, mientras que en terreno la funcionaria Laura Abello, junto a los voluntarios Julián Castro, Juan David Díaz, Óscar Morales, Alejandra Alfonso, Thomas Romero y Yuri Mariel Varón, ejecutaron las maniobras de rescate.
El equipo aplicó la doctrina del Sistema de Comando de Incidentes (SCI), así como técnicas avanzadas de búsqueda técnica como la “batida abierta” y el protocolo acústico de “llamado y escucha”, simulando la localización de un montañista lesionado en zona boscosa en la parte alta del sector El Rancho.
Para la fase de extracción, se implementaron sistemas de izado en pendientes escarpadas y el empaquetamiento técnico en camilla tipo SKED, herramientas clave para garantizar la movilización segura de víctimas en condiciones extremas.
El entrenamiento puso a prueba la capacidad operativa de los socorristas bajo condiciones ambientales adversas propias de los cerros del Tolima, como la nubosidad súbita, la alta humedad y terrenos con pendientes superiores al 50°. La inestabilidad del suelo, sumada al riesgo constante de hipotermia y mal de montaña, exigió un sobresaliente esfuerzo físico, por lo que los participantes operaron bajo el sistema de binomios para garantizar la seguridad mutua.
Uno de los momentos más exigentes fue el traslado pedestre de la víctima desde El Rancho hasta El Silencio (2.576 m s. n. m.). Esta maniobra de evacuación técnica, que se extendió por aproximadamente ocho horas de descenso continuo, requirió rotaciones coordinadas entre los rescatistas para mitigar la fatiga extrema y asegurar la integridad del paciente en superficies resbaladizas por lodo y vegetación densa. El tiempo de desplazamiento respondió al análisis constante de obstáculos y a la toma de decisiones estratégicas en cada tramo del recorrido.
La institución reafirmó su compromiso con la protección de la vida y el medio ambiente, integrando el Sistema de Comando de Incidentes para fortalecer la respuesta ante la creciente afluencia de caminantes en el Parque Nacional Natural Los Nevados.
“Somos hombres y mujeres uniformados de naranja, voluntarios preparados para la adversidad”, destacó el mando a cargo, subrayando que la preparación constante es la única garantía para transformar una situación crítica en un rescate exitoso.
Finalmente, la Defensa Civil Colombiana reiteró el llamado a la comunidad para utilizar rutas autorizadas y contar con equipos adecuados al ascender al nevado, mientras sus voluntarios continúan su proceso de profesionalización para estar siempre “listos en paz o emergencia”.




