En medio de un proceso judicial que ha causado conmoción nacional, la defensa de Juan Carlos Suárez Ortiz, único capturado por el homicidio del estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno Jaramillo, pidió al juez que no se le imponga medida de aseguramiento en centro carcelario, sino que se le conceda detención domiciliaria.
Durante la audiencia, los abogados del procesado argumentaron que la Fiscalía no logró demostrar la necesidad ni proporcionalidad de una medida restrictiva de la libertad y que, además, la participación de Suárez Ortiz en los hechos no fue determinante para el desenlace fatal.
“La acusación no aportó pruebas contundentes que vinculen de forma directa a mi defendido con la muerte del joven Moreno Jaramillo”, insistió uno de los abogados, quien aseguró que los videos y declaraciones recogidos por los investigadores no muestran un acuerdo previo entre los agresores para matar.
La defensa también puso sobre la mesa el argumento de que los golpes propinados por Suárez no habrían sido de gran intensidad, en comparación con los de su presunto cómplice —quien aún sigue prófugo—, por lo que insistieron en que su cliente debería seguir el proceso en libertad o, en su defecto, bajo detención domiciliaria.
“No se aprecia en las entrevistas o en los videos que existiera una intención de matar. Se trató de una riña, no de un homicidio planeado”, afirmó la defensa, mientras señalaba supuestas falencias en el dictamen médico-legal que determinaría la causa de muerte del joven estudiante.
El caso se remonta a la madrugada del 31 de octubre, cuando Moreno Jaramillo fue brutalmente golpeado luego de salir de una fiesta de disfraces en el bar Before Club, ubicado en la avenida Caracas con calle 63, en Bogotá. El estudiante fue trasladado a un centro médico, donde falleció horas después por la gravedad de las heridas.
La audiencia, que se retomará a las 2:00 p.m. del 7 de noviembre, será decisiva para determinar si Suárez Ortiz es enviado a un establecimiento carcelario o si, por el contrario, obtiene el beneficio de casa por cárcel.
Mientras tanto, el debate también se trasladó a las redes sociales, donde numerosos usuarios —entre ellos estudiantes de derecho— cuestionaron los argumentos de la defensa, señalando que carecen de sustento jurídico.
“Pero lo dice uno en la universidad y tenga su 2.0”, ironizó un usuario en X, reflejando el tono de burla y molestia con el que fue recibida la petición.
El caso, que ya ha encendido las alarmas por la violencia juvenil en entornos universitarios y la percepción de impunidad, sigue dividiendo opiniones entre quienes piden justicia ejemplar y quienes creen que la Fiscalía no ha logrado sustentar adecuadamente la responsabilidad penal del acusado.
