Colombia volvió a cerrar 2025 sin alcanzar el objetivo de inflación definido por el Banco de la República. De acuerdo con el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en 5,1%, mientras que en diciembre los precios registraron un aumento de 0,27%.
Con este resultado, el país completa seis años consecutivos con una inflación por encima del 3%, meta que busca garantizar la estabilidad de precios. El dato anual se mantuvo prácticamente estable frente a 2024, cuando la inflación cerró en 5,2%, en un contexto marcado por el incremento del salario mínimo del 12%.
Según el análisis de la autoridad monetaria, el comportamiento de la inflación estuvo influenciado principalmente por el aumento en sectores asociados al consumo cotidiano. En diciembre, la variación anual del IPC fue de 5,10%, explicada en gran medida por los incrementos en alojamiento, servicios públicos y combustibles, así como en alimentos y bebidas no alcohólicas.
El mayor aumento anual se presentó en la división de restaurantes y hoteles, que alcanzó una variación del 7,91%. Dentro de este grupo, las bebidas calientes para consumo inmediato —como café, chocolate, té y agua de panela— registraron un alza del 13,22%, mientras que el pago por alimentación en comedores subió 8,64% y las comidas en restaurantes y autoservicios 7,99%.
El sector educación también mostró fuertes incrementos, con una variación anual del 7,36%, impulsada por el aumento en los costos de la educación secundaria (8,76%), preescolar y primaria (8,69%) y la educación no formal (6,46%). En contraste, los menores ajustes se observaron en diplomados y educación continuada (1,75%) y en matrículas de posgrados y programas universitarios.
Por otro lado, la división de información y comunicación fue la que presentó la menor variación anual, con 1,22%, aunque en diciembre se registró un incremento del 2,64% en los servicios de telefonía e internet.
El comportamiento de la inflación en 2025 confirma que, pese a la moderación frente a los picos de años anteriores, persisten retos estructurales para lograr que los precios converjan de manera sostenida hacia la meta establecida por el Banco de la República.
