En medio de un ambiente cargado de tensión, Job Abimelec Camacho reconoció su responsabilidad en la muerte de la perrita Kira durante la audiencia de imputación de cargos realizada este miércoles 22 de abril. Su declaración puso fin a días de incertidumbre en un caso que provocó indignación colectiva en Bucaramanga.
La diligencia judicial, iniciada en horas de la mañana, estuvo marcada por el contraste entre el silencio dentro de la sala y las voces de protesta en las afueras, donde ciudadanos exigían justicia. Al momento de intervenir, Camacho aceptó los cargos y ofreció disculpas públicas: “Fue algo muy feo”, dijo, sin lograr calmar el rechazo social que ha generado el caso.
Los hechos investigados se remontan al 7 de abril, cuando comenzó a circular en redes sociales un video que evidenciaba presuntos actos de maltrato contra el animal en el barrio Betania. La difusión del material activó la intervención de las autoridades y puso el caso en el centro del debate sobre la protección animal.
Inicialmente, se planteó la hipótesis de una muerte por envenenamiento. Sin embargo, los análisis forenses descartaron esa versión. El dictamen oficial estableció que Kira murió como consecuencia de un trauma craneoencefálico severo, lo que confirmó la violencia del hecho.
Las autoridades lograron la captura del implicado a través de labores de la Sijín, cuando este presuntamente intentaba abandonar la ciudad. Durante la investigación también se estableció que el cuerpo del animal fue enterrado en una zona boscosa, lo que llevó a su posterior exhumación como parte del proceso probatorio.
Con la confesión ya registrada, el caso entra ahora en fase de decisión judicial. El juez deberá definir las medidas que enfrentará el acusado mientras avanza el proceso, en medio de una ciudadanía que sigue atenta y exige sanciones ejemplares frente al maltrato animal.

