Sigue generando controversia el caso del vuelo en el que se transportó el entonces candidato presidencial Gustavo Petro en noviembre de 2021, luego de que nuevas versiones y documentos reactivaran el debate sobre la lista de pasajeros y la posible cercanía de algunos actores con redes de contrabando.
En el centro de la discusión se encuentra el coronel en retiro William Castellanos, quien en ese momento hacía parte del esquema de seguridad del hoy presidente. Tras las recientes acusaciones que lo vinculan con una presunta infiltración relacionada con Diego Marín Buitrago, alias “Papá Pitufo”, su entorno salió a desmentir cualquier tipo de conexión con ese hecho.
Personas cercanas al oficial aseguran que su presencia en el vuelo es real y verificable, pero rechazan que esto implique participación en actividades irregulares o coordinación con terceros ajenos a la campaña. También sostienen que su papel siempre ha estado limitado a funciones de protección del candidato.
“Se le ve en el video detrás del presidente, pero eso no significa que haya tenido otra función distinta a la de seguridad. No hay evidencia de lo que se le atribuye”, indicó una fuente cercana a Castellanos en declaraciones recogidas por El Tiempo.
Los defensores del exoficial insisten en que no existen pruebas que lo relacionen con intentos de infiltración ni con intermediarios señalados en el caso. Además, recalcan que ha acompañado a Petro desde su etapa como alcalde de Bogotá en labores estrictamente de seguridad.
La polémica se origina a partir del vuelo entre Cali y Buenaventura, realizado en una aeronave cuya gestión habría estado a cargo de César Augusto Valencia, quien pagó cerca de $7.200.000 por el servicio. Según registros conocidos posteriormente, en la lista de pasajeros figuraban el entonces candidato, miembros de su equipo y el propio Castellanos.
El caso tomó mayor fuerza tras revelaciones de chats y documentos que mencionan la coordinación del vuelo y la identificación de los ocupantes. En estos registros también se hace referencia a Valencia como el encargado de organizar el desplazamiento.
A esto se suman declaraciones de Augusto Rodríguez, director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), quien señaló que hubo intentos de acercamiento a la campaña por parte de personas interesadas en influir mediante apoyos económicos cuestionados. Sus afirmaciones han sido parte central del debate público.
En la misma línea, el exfuncionario Felipe Tascón aseguró que algunos detalles del vuelo no coinciden plenamente con los registros iniciales y afirmó haber puesto la información en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación.
Sin embargo, hasta el momento no existe una conclusión oficial que determine responsabilidades individuales dentro del caso, y las versiones continúan siendo objeto de discusión entre los distintos actores involucrados.
El coronel (r) William Castellanos no ha emitido pronunciamientos públicos sobre las acusaciones recientes, mientras su entorno insiste en que su nombre ha sido vinculado sin pruebas suficientes.
La controversia mantiene abierto el debate sobre los filtros de seguridad en campañas presidenciales en Colombia y la exposición de los equipos cercanos a candidatos frente a posibles intentos de infiltración.
