El sismo, con epicentro en Chocó, sacudió buena parte del país y provocó graves daños en viviendas, hospitales, colegios, vías y aeropuertos. Las autoridades mantienen las operaciones de búsqueda y rescate.
Una tragedia de grandes proporciones golpea este lunes a Colombia tras un terremoto de magnitud 7,4, cuyo impacto dejó hasta el momento 111 personas fallecidas y 87 heridas, de acuerdo con el balance preliminar presentado por el Gobierno nacional.
El movimiento telúrico ocurrió a las 7:34 de la mañana y tuvo como epicentro el municipio de San José del Palmar, en Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros. La intensidad del fenómeno hizo que fuera sentido en amplias zonas del centro y occidente del territorio nacional.
La magnitud de los daños llevó al Gobierno a declarar desastre nacional, con el objetivo de concentrar recursos y coordinar la respuesta en los departamentos afectados.
Una emergencia que deja miles de inmuebles afectados
Los primeros reportes revelan la dimensión de la emergencia. Al menos 1.575 viviendas presentan daños, mientras que otras 37 quedaron completamente destruidas.
A este panorama se suman 61 edificios que colapsaron, algunos de ellos en zonas donde los organismos de socorro mantienen operaciones para determinar si existen personas atrapadas.
La prioridad de las autoridades continúa siendo la búsqueda de sobrevivientes y la atención de quienes resultaron heridos o quedaron sin vivienda.
“Lo primero es el rescate de las personas que se encuentran bajo los escombros. Esa es la prioridad”, señaló el presidente Abelardo de la Espriella durante su pronunciamiento sobre la emergencia.
Infraestructura esencial, seriamente comprometida
El terremoto también afectó instalaciones fundamentales para la prestación de servicios públicos.
El balance entregado por el Gobierno establece que 18 centros de salud y 52 instituciones educativas presentan diferentes niveles de afectación.
La situación obligó a activar protocolos de emergencia y a realizar inspecciones estructurales antes de permitir el ingreso de personas a algunas de las edificaciones afectadas.
Las autoridades también reportaron daños en 18 carreteras, lo que genera dificultades adicionales para el desplazamiento de ambulancias, equipos de rescate y ayudas humanitarias hacia las zonas más golpeadas.
Aeropuertos suspenden operaciones
La emergencia también alteró la movilidad aérea. Siete aeropuertos permanecen cerrados mientras se determina si las pistas, terminales y demás instalaciones cumplen con las condiciones necesarias para retomar operaciones.
Los terminales afectados están ubicados en Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Cali y Buenaventura.
La suspensión de vuelos representa un nuevo desafío para la atención de la emergencia y la conectividad entre las regiones afectadas.
Chocó concentra la atención
Con el epicentro ubicado en San José del Palmar, Chocó se convirtió en uno de los principales puntos de atención de las autoridades.
El presidente anunció que se desplazará hasta Quibdó para conocer directamente la situación y coordinar las acciones de respuesta. Funcionarios del Gobierno también serán enviados al Valle del Cauca y al Eje Cafetero.
La intención es fortalecer el trabajo conjunto entre el Gobierno nacional, las autoridades locales y departamentales y los organismos de socorro.
Podrían aumentar las cifras
Aunque ya existe un primer balance oficial, las autoridades mantienen la advertencia de que las cifras de víctimas y daños pueden cambiar durante las próximas horas.
Los equipos de rescate continúan ingresando a sectores afectados y revisando edificaciones, mientras se realiza un inventario más detallado de las pérdidas.
El país permanece en máxima alerta mientras cientos de personas trabajan en la atención de la emergencia y en la búsqueda de posibles sobrevivientes.
