La televisión colombiana está de luto. Alfonso Lizarazo Sánchez, uno de los más grandes referentes del entretenimiento nacional y creador del emblemático programa Sábados Felices, falleció el martes 4 de agosto a los 85 años, dejando un legado imborrable en la historia de la televisión y el humor en Colombia. La noticia fue confirmada por familiares y reconocidas figuras del entretenimiento, generando múltiples mensajes de admiración y despedida en todo el país.
Nacido en Bucaramanga el 29 de diciembre de 1940, Lizarazo inició su carrera en la radio, donde pasó de operador de controles a director de Radio 15, convirtiéndose en un impulsor de la música juvenil en Colombia. Su talento para conectar con el público lo llevó a la televisión en 1972 con el programa Campeones de la Risa, espacio que años después evolucionó hasta convertirse en Sábados Felices, el programa humorístico más longevo y exitoso de la televisión colombiana.
Durante más de dos décadas estuvo al frente del espacio, descubriendo y promoviendo a decenas de humoristas que posteriormente se convertirían en referentes del humor nacional. Bajo su dirección también nacieron formatos como el Festival Internacional del Humor, evento que llevó a Colombia a destacados comediantes de América Latina y Europa y consolidó al país como escenario de grandes espectáculos de entretenimiento.
Más allá de la televisión, Alfonso Lizarazo impulsó iniciativas sociales como la campaña “Lleva una escuelita en el corazón”, mediante la cual se promovió la construcción de escuelas en distintas regiones del país. También incursionó en la política como senador de la República entre 1998 y 2002, sin desligarse nunca de su vocación por el servicio y la comunicación. A lo largo de su vida enfrentó momentos difíciles, entre ellos un secuestro que conmocionó al país en la década de los noventa, del cual salió con vida para continuar su labor en favor del entretenimiento colombiano.
La partida de Lizarazo provocó una ola de reacciones entre humoristas, presentadores, periodistas y televidentes. Figuras como Don Jediondo, Piter Albeiro, Hernán Orjuela y otros artistas recordaron su generosidad, liderazgo y la oportunidad que brindó a varias generaciones de comediantes para llegar a la pantalla nacional. Muchos coincidieron en que su legado trasciende la televisión, al haber convertido la risa en un punto de encuentro para millones de familias colombianas.
Con la muerte de Alfonso Lizarazo se cierra uno de los capítulos más importantes de la historia de la televisión colombiana. Su nombre quedará ligado para siempre a Sábados Felices, un programa que marcó la cultura popular del país y que, gracias a su visión, se convirtió en un referente del humor latinoamericano. Aunque el creador ya no esté, su legado permanecerá vivo en la memoria de los colombianos y en las incontables sonrisas que ayudó a construir durante más de cinco décadas.



