La Corte Constitucional ya tiene nuevo integrante. En una sesión cargada de controversia y movidas políticas, el Senado de la República eligió al exdefensor del Pueblo Carlos Camargo Assis como magistrado del alto tribunal, en reemplazo de José Fernando Reyes Cuartas, quien culmina su periodo este año.
Con 62 votos a favor de 103 posibles, Camargo fue elegido para un cargo que ocupará por los próximos ocho años. Su victoria representa un golpe político para el presidente Gustavo Petro, cuyo respaldo público estaba con la candidata María Patricia Balanta, quien obtuvo 41 votos. El tercer aspirante, Jaime Humberto Tobar, no logró ningún apoyo significativo.
Una elección en medio de disputas
Lejos de ser un trámite ordinario, la jornada estuvo marcada por múltiples incidentes. Desde impedimentos aceptados, como el de la senadora del Pacto Histórico Isabel Zuleta, hasta decisiones contradictorias del Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre la participación de legisladores como Ana María Castañeda (Cambio Radical), el ambiente en el Capitolio fue tenso y polémico.
Castañeda, inicialmente inhabilitada de forma provisional por el CNE, logró impugnar la decisión y finalmente votó. Lo mismo ocurrió con el senador Temístocles Ortega, quien también participó pese a cuestionamientos. Por su parte, Zuleta se marginó del proceso por un posible conflicto de interés relacionado con una de las accionantes en una acción judicial.
¿Quién es Carlos Camargo?
Camargo Assis, nacido en Cereté, Córdoba, es abogado y tiene 46 años. Ha ocupado cargos de alto nivel en el sector público y académico. Fue vicerrector de la Universidad Sergio Arboleda y, más recientemente, defensor del Pueblo (2020-2024). Además, presidió la Federación Iberoamericana del Ombudsperson, lo que le otorgó reconocimiento internacional.
Su llegada a la Corte se da en un contexto de alta sensibilidad institucional. Diversos sectores políticos y ciudadanos expresan preocupación por el respeto a la independencia de los poderes, especialmente frente a las críticas del presidente Petro hacia algunas decisiones de la Corte, como en el caso de la reforma pensional.
Un tribunal clave para el país
La Corte Constitucional juega un papel fundamental en la protección de los derechos fundamentales y el control de constitucionalidad de las leyes. Por eso, cada elección de magistrado es observada con lupa por diferentes sectores, dado el impacto que tienen sus fallos en la vida política, social y económica del país.
El nombramiento de Camargo, aunque celebrado por algunos partidos de oposición y sectores conservadores, es visto por el Gobierno como una derrota en su intento de ampliar su influencia en las altas cortes. Sin embargo, más allá de las lecturas políticas, el nuevo magistrado asumirá un rol determinante en la consolidación del equilibrio institucional y la vigencia de la Constitución.
