Del seguimiento de la actividad en la cadena volcánica Los Coconucos, el Servicio Geológico Colombiano (SGC), entidad adscrita al Ministerio de Minas y Energía, informa que:
Desde la publicación del boletín extraordinario de ayer, y hasta este momento, se mantiene la ocurrencia de sismos asociados con el movimiento de fluidos dentro del edificio volcánico, tipo Largo Periodo (LP), pulsos de Tremor (TR) y tremor continuo. Esta sismicidad se localizó bajo el cráter del volcán Puracé, a menos de 2 km de profundidad, y se relaciona con la dinámica interna de los gases y su emisión hacia la atmósfera. Además, se registraron señales sísmicas de baja magnitud asociadas con fracturamiento de roca, ubicadas en el borde oriental del edificio del volcán Puracé y bajo el edificio del volcán Piocollo, con profundidades entre 1 y 3 km.
Algunas de estas señales sísmicas se asociaron con emisiones de ceniza que se dispersaron principalmente hacia el noroccidente, de acuerdo con la dirección de los vientos, y alcanzaron alturas de hasta 1000 m sobre la cima del volcán. En total, se registraron cuatro (4) emisiones de ceniza, para las cuales se generaron alertas dirigidas a la Aeronáutica Civil. Se recibieron reportes de caída de ceniza en Coconuco al noroccidente del volcán y en la vereda Chapa del municipio de Sotará, al suroccidente del edificio volcánico.
Se continúan detectando satelitalmente valores importantes de emisión de dióxido de azufre (SO2) hacia la atmósfera, con una dispersión predominante en dirección occidental con respecto al cráter del volcán. De igual manera, se siguen registrando niveles de temperatura similares a los presentados en días anteriores en la zona del cráter, posiblemente asociados con la emisión de gases calientes desde el interior del volcán.
Del seguimiento realizado a la actividad superficial del cráter del volcán Curiquinga, se mantiene la desgasificación a través de la grieta localizada en la pared norte del mismo. Las emisiones mantienen una coloración blanca, lo que indica una composición predominantemente de vapor de agua. Este proceso, observado desde el 18 de noviembre, fue reportado en el boletín semanal en esa misma fecha (enlace a ese boletín semanal).
Mientras se mantiene el estado de alerta Naranja, es posible que se presenten fluctuaciones temporales en los niveles de actividad del volcán, es decir, que en algunos momentos puede disminuir con respecto a días o semanas anteriores. Sin embargo, esto no necesariamente implica que el volcán haya retornado a un nivel de actividad estable. Para regresar al estado de alerta Amarilla (mayor estabilidad), se requiere un tiempo prudencial en el que se evalúen todos los parámetros monitoreados y se determinen tendencias que así lo indiquen.
Con base en lo anteriormente expuesto, desde el SGC recomendamos no acercarse al cráter del volcán ni a sus alrededores, y seguir atentamente la evolución del proceso actual por medio de los boletines extraordinarios y la información publicada en nuestros canales oficiales, así como las instrucciones de las autoridades locales y departamentales, y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
El estado por actividad volcánica se mantiene en alerta Naranja : Volcán con cambios importantes en los parámetros monitoreados.
El SERVICIO GEOLÓGICO COLOMBIANO continuará atento a la evolución del fenómeno volcánico e informará oportunamente sobre los cambios que puedan presentarse.
