La etapa reina no perdonó. El ascenso hasta Murillo, con su aire frío y pendientes interminables, transformó la Vuelta al Tolima 2026 en una batalla de resistencia pura. Allí no ganó el más veloz, sino el más fuerte. Y la clasificación general quedó al límite.
Desde el cruce de Armero Guayabal partió el pelotón femenino rumbo a la montaña. La jornada fue demoledora, pero Laura Roso, del Team Sistecrédito, convirtió el sufrimiento en victoria al cruzar la meta con un tiempo de 2:54:22.
El triunfo no solo fue simbólico sino que le permitió tomar una ventaja de dos minutos en la clasificación general, diferencia que la deja a un paso de consagrarse campeona, a falta del circuito final en Ibagué.
“Hubo momentos en que la subida parecía eterna, pero me preparé para esto”, declaró la ciclista, quien reconoció que su adaptación al clima frío fue determinante para soportar el rigor del ascenso.
Si en mujeres la montaña aclaró el panorama, en la categoría masculina lo incendió. Óscar Santiago Garzón, del GW ERCO, firmó una actuación sólida al completar la etapa en 3:46:35, escalando al segundo lugar de la general.
La diferencia con el líder ahora es mínima: apenas seis segundos. Un suspiro. Un error. Un ataque bien calculado puede cambiarlo todo en el último día.
“Ha sido una carrera durísima, pero me siento fuerte. El Tolima nunca decepciona en emociones”, afirmó Garzón, quien además reveló que revisará algunas molestias físicas antes de afrontar el circuito definitivo.
La Vuelta al Tolima llega a su jornada final con máxima expectativa. El circuito en Ibagué será el escenario donde se escriba el último capítulo después de montaña, caídas, estrategias y segundos decisivos, la competencia entra en su momento más dramático. El Tolima ya vibró con la altura; ahora espera el veredicto final sobre el asfalto caliente de su capital.
La gloria está a una etapa. Y nadie quiere quedarse a segundos de ella.