Luego de una final que dejó un sabor amargo en lo deportivo, pero un profundo orgullo en lo humano, un integrante del Deportes Tolima expresó un emotivo mensaje de agradecimiento al club, a sus compañeros y a toda la hinchada que acompañó al equipo durante la temporada.
En sus palabras, destacó el esfuerzo colectivo realizado a lo largo del año y el compromiso demostrado hasta el último momento en la lucha por la tan anhelada cuarta estrella. Aunque el resultado no fue el esperado, subrayó que el equipo dio todo en la cancha y que, como suele suceder en el fútbol, los pequeños detalles terminaron marcando la diferencia.
El agradecimiento se extendió a todas las personas que rodean a la institución, resaltando el respeto y el cariño recibido desde el primer día, tanto para él como para su familia. Ibagué se convirtió en un verdadero hogar, una experiencia que describió como difícil de olvidar y que quedará marcada para siempre en su vida personal y profesional.
Uno de los momentos más significativos del año fue el nacimiento de su hija en la capital tolimense, a quien llamó con orgullo “una ibaguereña más”, un hecho que reforzó aún más el vínculo familiar con la región y su gente.
El mensaje también tuvo palabras especiales para la hinchada: aquellos que nunca se bajaron del barco, que creyeron en el proyecto y acompañaron al equipo hasta el final. Reconoció el dolor compartido por no haber podido cumplir el sueño de muchos tolimenses, pero aseguró que el futuro traerá cosas positivas para el club.
Finalmente, cerró con un mensaje de esperanza y afecto, deseando lo mejor para el Deportes Tolima y afirmando que, desde ahora, el club contará con un hincha más. Una despedida cargada de gratitud, sentimiento y amor por una institución que dejó huella.

