La investigación por el crimen que estremeció a Ibagué comienza a arrojar sus primeras pistas clave. Las autoridades confirmaron el hallazgo de la motocicleta que presuntamente utilizaron los sicarios que protagonizaron el ataque armado en el que murieron el menor Andrés Santiago Suárez Marín, de apenas 11 años, y Darwin Sierra, conocido como alias “Darwin”.
El vehículo, encontrado abandonado tras varias horas de seguimiento e inteligencia policial, podría convertirse en la pieza fundamental para identificar y capturar a los responsables de uno de los hechos de violencia más repudiados por la ciudadanía en los últimos meses.
El doble homicidio ocurrió durante la noche del pasado lunes festivo en la Octava Etapa del Jordán, frente a la manzana 57, donde hombres armados abrieron fuego dejando como saldo la muerte de Darwin Sierra y del pequeño Andrés Santiago, quien quedó atrapado en medio de la acción criminal y terminó convirtiéndose en una víctima inocente de la violencia.
La tragedia generó una ola de indignación en toda la ciudad y obligó a las autoridades a intensificar las investigaciones para esclarecer lo sucedido y dar con el paradero de los autores materiales e intelectuales del atentado.
Durante un consejo de seguridad realizado con líderes comunitarios y residentes del sector, la Policía Metropolitana de Ibagué reveló que investigadores de la SIJIN y la Fiscalía General de la Nación han logrado recopilar evidencias consideradas determinantes para avanzar en el caso.
Uno de los hallazgos más importantes fue precisamente la ubicación de la motocicleta utilizada en el ataque. Las labores de rastreo se realizaron mediante el análisis de cámaras de seguridad, testimonios y actividades de policía judicial desplegadas desde la misma noche del crimen.
Pero el descubrimiento trajo un nuevo elemento que llama la atención de los investigadores: tras verificar los antecedentes del vehículo, las autoridades establecieron que la motocicleta había sido reportada como hurtada en Ibagué desde el pasado 28 de abril.
Este dato abre nuevas líneas investigativas, ya que podría permitir reconstruir los movimientos de los sicarios antes y después del atentado, así como establecer posibles conexiones con otras estructuras criminales que operan en la ciudad.
Los peritos adelantan ahora inspecciones técnicas y forenses sobre la motocicleta con el objetivo de encontrar huellas, rastros biológicos, registros mecánicos y cualquier evidencia que conduzca a la identificación de los responsables.
Mientras avanzan las pesquisas, el Comité de Orden Público autorizó una recompensa de hasta 20 millones de pesos para quienes entreguen información veraz y oportuna que permita ubicar y capturar a los autores del crimen que hoy mantiene de luto a una familia ibaguereña.
La Policía confirmó además que continúa brindando acompañamiento permanente a los familiares del menor Andrés Santiago Suárez Marín, al tiempo que mantiene operativos y labores investigativas en distintos sectores de la ciudad.
Aunque el hallazgo de la motocicleta representa el avance más significativo desde que ocurrió la tragedia, las autoridades insisten en que la colaboración de la ciudadanía será decisiva para cerrar el cerco sobre los responsables.
