La tensión entre Cuba y Estados Unidos escaló a un nuevo nivel luego de que Mariela Castro lanzara un desafiante mensaje contra Washington tras la imputación judicial y declaración como “fugitivo” del expresidente cubano Raúl Castro.
“A él nadie lo va a secuestrar. Eso se lo puedo asegurar”, afirmó la dirigente cubana durante un acto político frente a la embajada estadounidense en La Habana, en medio de miles de simpatizantes del régimen y una fuerte presencia de líderes del gobierno cubano.
Las declaraciones se producen después de que el Departamento de Justicia de EE. UU. acusara formalmente a Raúl Castro por el derribo de dos avionetas civiles de la organización opositora Hermanos al Rescate en 1996, hecho en el que murieron cuatro tripulantes.
Con tono desafiante y rodeada de figuras del oficialismo cubano, Mariela Castro aseguró que su familia está lista para responder ante cualquier escenario.
“Estamos preparados para el combate. A él nadie lo va a secuestrar. Ni a él ni a nadie”, declaró la parlamentaria y directora del Centro Nacional de Educación Sexual.
En primera fila del acto estuvieron el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, altos funcionarios del gobierno y miembros de la familia Castro, varios de ellos vestidos con uniforme militar, en una demostración de respaldo político y cohesión frente a la creciente presión estadounidense.
Mariela Castro reveló además que su padre, de 94 años, permanece “muy tranquilo”, siguiendo los acontecimientos con serenidad.
Según contó, Raúl Castro suele repetir una frase que ahora tomó fuerza en medio de la crisis diplomática:
La declaración fue reforzada durante el acto por Gerardo Hernández, quien leyó un mensaje enviado presuntamente por el exmandatario cubano.
“Mientras viva seguirá marchando al frente de nuestro pueblo y defendiendo nuestra revolución”, expresó Hernández desde la tribuna.
La confrontación política se agudizó luego de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificara públicamente a Raúl Castro como un “fugitivo de la justicia estadounidense”.
Rubio evitó confirmar si Washington planea intentar su captura, pero dejó abierta la posibilidad.
“No voy a hablar de cómo lo traeríamos aquí. ¿Por qué le diría a los medios cuáles son nuestros planes?”, declaró el funcionario estadounidense.
Las palabras del jefe de la diplomacia norteamericana dispararon especulaciones internacionales sobre un eventual intento de captura similar al proceso judicial que enfrenta Nicolás Maduro en Estados Unidos.
Miles de personas participaron en la concentración organizada por el gobierno cubano frente a la embajada estadounidense en La Habana, donde se escucharon consignas contra el “imperialismo” y mensajes de respaldo a Raúl Castro.
Mariela Castro insistió en que Cuba seguirá resistiendo las presiones internacionales.
“Sabemos que mientras haya una revolución antiimperialista, habrá un enemigo gigantesco y despiadado”, afirmó.
La crisis ocurre en medio del endurecimiento de sanciones económicas de EE. UU. contra Cuba, el aumento de la presión diplomática sobre el régimen y una compleja situación social y energética en la isla.
