La capital tolimense ya siente los efectos del denominado “super Fenómeno del Niño”, un fenómeno climático que está golpeando a distintas regiones del mundo y que mantiene en máxima alerta a las autoridades ambientales de la ciudad. En entrevista exclusiva, el secretario Harold Wilches advirtió que, aunque Ibagué registra temperaturas más frescas en comparación con otras ciudades del país gracias a las cordilleras que rodean el territorio, esto no significa que esté exenta de una fuerte ola de calor ni de las consecuencias de la temporada seca.
El funcionario explicó que la reducción de lluvias ya comienza a generar preocupación por el aumento del riesgo de incendios forestales, una de las mayores amenazas ambientales durante este periodo climático. Según Wilches, las altas temperaturas y la sequedad de los terrenos podrían desencadenar emergencias en diferentes zonas rurales y urbanas si no se toman medidas preventivas de manera inmediata.
Ante este panorama, la Alcaldía de Ibagué, junto con la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo, inició una estrategia de capacitación y concientización ciudadana para evitar posibles racionamientos de agua y energía. El secretario fue enfático en señalar que la cultura del desperdicio sigue siendo uno de los mayores problemas de la ciudad.
“En tiempos de abundancia estamos acostumbrados a desperdiciar”, aseguró Wilches, al insistir en que la ciudadanía debe adoptar hábitos responsables frente al consumo de recursos, especialmente porque todavía no existe una fecha clara sobre cuándo terminará esta temporada de sequía extrema.
Las autoridades reiteraron el llamado a mantener las recomendaciones establecidas para evitar una crisis mayor que pueda afectar a miles de familias ibaguereñas. Entre las medidas promovidas se encuentran el ahorro de agua, el uso racional de energía y la prevención de quemas que puedan desencadenar incendios forestales.
Uno de los puntos destacados por el secretario fue el papel estratégico que juega Ibagué gracias a sus acueductos comunitarios. Actualmente, la ciudad es la segunda del país con mayor número de estos sistemas, lo que representa un respaldo importante para garantizar el suministro de agua y fortalecer la calidad de vida de numerosos sectores de la población.

Wilches también entregó detalles sobre los preparativos para el próximo festival de la ciudad. Indicó que desde la Secretaría se adelantan revisiones exhaustivas para que todos los escenarios destinados a eventos masivos cumplan con las condiciones técnicas y de seguridad necesarias.
Según explicó, se está verificando que los espacios cuenten con planes de evacuación, presencia de organismos de socorro, baterías sanitarias y todas las condiciones logísticas requeridas para proteger tanto a residentes como a visitantes durante las festividades.
En otro de los temas críticos abordados durante la entrevista, el secretario se refirió a la problemática de los terrenos invadidos y al impacto ambiental que han generado durante décadas. Wilches aseguró que la falta de control y la pasividad institucional permitieron que esta situación creciera sin regulación efectiva.
Como respuesta, la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo adelanta jornadas de limpieza en quebradas, cronogramas de intervención ambiental y campañas de sensibilización dirigidas a las comunidades asentadas en estas zonas, buscando reducir el deterioro ambiental y prevenir futuras emergencias.
La administración municipal insistió en que el desafío climático que enfrenta Ibagué requiere del compromiso ciudadano y de acciones inmediatas para evitar que la temporada seca se convierta en una crisis ambiental y de servicios públicos sin precedentes.
