Un aparatoso accidente de tránsito registrado al mediodía de este lunes en la avenida Mirolindo, a la altura de la entrada al barrio Santa Rita en Ibagué, volvió a poner sobre la mesa la peligrosa combinación de imprudencia y falta de respeto por las normas viales en la ciudad.
El siniestro involucró tres vehículos —un Chevrolet Sail, una camioneta Mercedes Benz y un taxi— en un violento choque en cadena que dejó al menos dos personas heridas y generó momentos de angustia entre quienes presenciaron la escena.
Según versiones de testigos, el accidente se habría originado cuando uno de los conductores omitió un semáforo en rojo, desencadenando una secuencia de impactos. El Chevrolet Sail colisionó primero contra la camioneta Mercedes Benz y, producto de la fuerza del golpe, terminó estrellándose contra un taxi que salía del barrio Santa Rita.
Pero más allá de los daños materiales, lo que ha causado mayor indignación es la dramática situación de una familia que viajaba en la camioneta. En el vehículo se movilizaba un menor de edad que minutos antes había sufrido un golpe en la cabeza en un centro recreacional cercano y era trasladado de urgencia a un centro asistencial. El accidente no solo interrumpió su traslado, sino que agravó la tensión en medio de una emergencia médica.
El conductor del Chevrolet también resultó herido y tuvo que ser remitido a un centro médico para recibir atención, mientras que los demás involucrados fueron valorados en el lugar por organismos de socorro.
Las autoridades de tránsito ya iniciaron las investigaciones para esclarecer las responsabilidades en este hecho que, una vez más, deja en evidencia cómo una decisión irresponsable al volante puede desencadenar consecuencias graves e impredecibles.