En una operación que sacude el panorama de seguridad en Ibagué, la Policía Nacional de Colombia asestó un contundente golpe contra estructuras dedicadas al homicidio y las lesiones personales, logrando la captura por orden judicial de tres presuntos actores clave en un atentado sicarial que conmocionó a la ciudad.
Se trata de Jonatan Álvarez Murillo, alias “morocho”; Lino Villamil Castañeda, alias “lino”; y la notificación de orden judicial a Johan Herrera Torres, alias “mundo malo”, este último recluido en la estación de Policía de Flandes. Todos son señalados por su presunta participación en un intento de homicidio agravado en concurso con porte ilegal de armas de fuego.
El hecho se remonta al 30 de octubre de 2025, cuando Cristian Ariza, conocido como alias “el flaco”, fue víctima de un brutal atentado sicarial a pocos metros del Centro Penitenciario Coiba Picaleña, justo después de recuperar su libertad.

Las imágenes, que circularon ampliamente en medios, muestran el momento exacto en que dos hombres a bordo de una motocicleta interceptan a la víctima mientras se reencontraba con sus familiares y, sin mediar palabra, abren fuego en su contra, desatando pánico en plena vía pública.
Durante cinco meses, unidades especializadas de la SIJIN desplegaron un trabajo investigativo minucioso, apoyado en videos de seguridad, testimonios y herramientas técnicas, que permitió reconstruir la cadena criminal detrás del ataque.
Las autoridades concluyeron que el atentado habría sido ordenado en medio de una disputa por el control del tráfico local de estupefacientes en la comuna 12 de Ibagué, revelando una estructura organizada con roles definidos:
- Alias “morocho” (31 años): señalado como el presunto autor intelectual. Con un historial de ocho anotaciones judiciales, habría ordenado el ataque tras haber coincidido en prisión con la víctima.
- Alias “lino” (23 años): encargado de la logística del atentado, coordinando la ejecución del crimen.
- Alias “mundo malo” (22 años): identificado como el presunto sicario que accionó el arma. Pese a su edad, acumula 10 anotaciones judiciales y es considerado un actor recurrente en homicidios selectivos en la modalidad de sicariato en Flandes.
La investigación también vinculó a un cuarto implicado: Juan Felipe Martínez Posada, alias “Cartago”, quien habría conducido la motocicleta usada en el ataque. Según las autoridades, este sujeto, con antecedentes por concierto para delinquir con fines de homicidio, había salido de prisión meses antes tras tejer alianzas criminales con alias “morocho”.
Tras el atentado, huyó hacia su municipio natal, Cartago (Valle del Cauca), donde fue asesinado en marzo de 2026, en lo que se presume sería un ajuste de cuentas dentro del mismo entramado criminal.
Este operativo representa un duro golpe contra las estructuras delincuenciales que operan entre Ibagué y Flandes, y deja al descubierto la forma en que estas redes continúan articulándose incluso desde centros penitenciarios.
Las autoridades reiteraron que continuarán las acciones ofensivas para desarticular organizaciones dedicadas al narcotráfico y el sicariato, advirtiendo que no darán tregua a quienes pretendan sembrar el miedo en la región.
