Una nueva modalidad criminal tiene en máxima alerta a las autoridades del Tolima, luego de que un comerciante de Ibagué y varios integrantes de su familia fueran secuestrados, torturados y extorsionados en zona rural de Ambalema, tras ser engañados con una supuesta compra de muebles.
Según el relato de las víctimas, difundido a través de un video en redes sociales, todo comenzó cuando recibieron una invitación para concretar una venta en el norte del departamento. Confiados en que se trataba de un negocio legítimo, se desplazaron hasta el punto acordado.
“Nos hicieron llegar con engaños… cuando llegamos nos amarraron, nos torturaron y empezaron a vaciar nuestras cuentas. Luego hicieron que pidiéramos dinero a nuestros familiares”, narró una de las víctimas con la voz quebrada.
Durante horas de terror, los delincuentes los golpearon, los maniataron y los obligaron a entregar las claves de cuentas bancarias, desde las cuales realizaron retiros y transferencias. Además, exigieron altas sumas de dinero a los familiares de los retenidos, bajo amenazas de muerte.
Gracias a la rápida reacción de las autoridades, una mujer identificada como Estefani Castañeda fue capturada y presentada ante un juez, quien le impuso medida de aseguramiento intramural mientras avanza la investigación. El resto de la banda logró escapar y es buscado intensamente.
Lo más preocupante, según investigadores del caso, es que durante el secuestro los captores mencionaron la existencia de un “comandante”, lo que abre la línea de investigación sobre la posible participación de una estructura criminal organizada que estaría operando en el norte del Tolima.
Las autoridades advirtieron que este hecho evidencia una peligrosa evolución de la modalidad conocida como falso servicio, utilizada tradicionalmente por extorsionistas para engañar a víctimas y citarlas a lugares apartados. Sin embargo, este caso muestra un salto criminal: del engaño telefónico a la retención física y tortura.
Investigadores revelaron que esta banda no solo se conformaba con extorsionar, sino que privaba de la libertad a los comerciantes para maximizar el botín económico, aumentando el riesgo para las víctimas.
Las autoridades hicieron un llamado especialmente a quienes trabajan en sectores como ventas, transporte y servicios a domicilio para verificar exhaustivamente la legitimidad de cualquier solicitud comercial antes de desplazarse a zonas rurales o apartadas.
