La modalidad del “falso servicio” vuelve a encender las alarmas en Ibagué. Una familia denunció haber sido víctima de este engaño criminal, cuando delincuentes los contactaron para solicitar atención médica domiciliaria y, en medio de la confusión, terminaron intimidando a sus allegados con llamadas extorsivas.
Según el testimonio de las víctimas, los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando dos profesionales de la salud recibieron una llamada solicitando un servicio en la zona de El Totumo. Al llegar, la supuesta cita fue cambiada hacia el sector de La Martinica, con la excusa de que debían atravesar “filtros de seguridad” para entrar a una finca.
En ese momento, los delincuentes les pidieron datos personales, la placa del vehículo y que apagaran sus celulares.
Mientras tanto, familiares en Ibagué comenzaron a recibir llamadas asegurando que los profesionales estaban secuestrados. “Cogieron a una joven de 19 años, hija de una de las personas que iba en el servicio, y la llamaban cada tres minutos exigiendo consignaciones de dinero. Muy asustada, alcanzó a depositar un monto a una cuenta”, relató un integrante de la familia.
Las llamadas estuvieron acompañadas de insultos y amenazas de muerte, lo que desató el pánico. Sin embargo, la intervención del GAULA de la Policía fue clave: al verificar la situación, confirmaron que nunca hubo secuestro, sino una estafa telefónica orquestada desde la distancia.
Horas después, los profesionales regresaron sanos y salvos a Ibagué, pero se encontraron con una familia devastada por el terror de haber creído que estaban en manos de criminales.
Este tipo de engaño no es nuevo. De acuerdo con las denuncias, la modalidad estaría siendo utilizada contra topógrafos, ingenieros forestales, personal de salud, obreros y domiciliarios que deben desplazarse a fincas o zonas rurales para cumplir con sus labores.
Las autoridades no descartan que el origen de las llamadas provenga de centros carcelarios, desde donde operan estructuras dedicadas a la extorsión.
