La comunidad del corregimiento de Loma de Calenturas, en El Paso, Cesar, no sale de su consternación por el crimen de uno de sus vecinos, Jhon Jairo Oliveros Beleño, que murió a manos de su propio hijo, quien usó un machete para cometer el parricidio.
Padre e hijo estaban bebiendo frente a la casa que la víctima había arrendado hacía dos años, pues era oriundo de Chivolo, Magdalena, y había llegado al barrio Santo Templo para laborar como carromulero.
Su hijo, al que identificaron como Jhon Ángel Oliveros Brocheta, llegó al corregimiento en Cesar un año después y vivía con su padre, según informaron medios regionales.
Habitantes de la zona contaron que en la noche del domingo 25 de mayo, los dos hombres se pusieron a compartir algunos tragos, pero “a la medianoche comenzaron a pelear, la situación estuvo bastante acalorada y los vecinos pensaban que todo había terminado ahí”.
Sin embargo, “como a las cuatro de la madrugada volvieron a pelear, se fueron a los golpes y el señor sale corriendo porque el hijo le estaba pegando, pero el hijo se fue detrás con un machete, lo alcanzó y lo tiró en el suelo, propinándole un machetazo” que resultó fatal, agregaron. Se dice que el joven decapitó a su padre, pero esa versión no ha sido confirmada. Una vecina mencionó que “al parecer el hijo primeramente lo amenazó con el arma de fuego, por lo que Oliveros Beleño salió corriendo”.
Otras personas que conocieron a la familia comentaron que el padre, al parecer, le había hecho reclamos al joven porque supuestamente estaba ingiriendo drogas. “Se le subió todo eso a la cabeza y tomó la decisión bajo ese efecto de quitarle la vida”, señalaron.
Tras cometer el parricidio, Jhon Ángel intentó suicidarse, pero los habitantes del corregimiento lo impidieron y lo pusieron en manos de la Policía del Cesar, la cual informó que “fue capturado en flagrancia un hombre de 21 años, señalado de quitarle la vida a su padre con un arma cortopunzante en medio de un acto de intolerancia ocurrido en el barrio Santo Templo”.
En poder del señalado homicida no solo fue hallado el machete, también le fue incautada un arma de fuego.
El hombre fue presentado ante un juez y la Fiscalía General de la Nación lo imputó por los delitos de homicidio agravado en concurso heterogéneo; fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios partes o municiones, cargos que no aceptó. Posteriormente lo trasladaron a la cárcel de Valledupar.
