El Tribunal Administrativo del Tolima rechazó la demanda de nulidad electoral presentada por el abogado José Baruth Tafur, quien solicitaba la anulación de la elección de Johana Aranda como alcaldesa de Ibagué. La demanda alegaba una presunta inhabilidad de Aranda por incurrir en doble militancia durante las elecciones de 2023, pero el tribunal desestimó los argumentos.
Tafur, sostenía que Johana Aranda no podía ser candidata en 2023 porque en 2022 había sido designada como alcaldesa encargada mientras el entonces alcalde Andrés Hurtado cumplía una suspensión de 90 días impuesta por la Procuraduría. Según Tafur, para asumir ese encargo, Aranda fue ternada por el Partido Conservador, lo que, en su opinión, la vinculaba políticamente a esa colectividad, inhabilitándola para aspirar por otro partido al año siguiente.
El demandante afirmó que, al no renunciar previamente al Partido Conservador, Aranda incurrió en doble militancia al postularse como candidata del Centro Democrático en 2023.
El análisis del tribunal
Durante el proceso, las pruebas presentadas por la defensa de Aranda, entre ellas un peritaje solicitado por el magistrado Luis Eduardo Collazos Olaya, revelaron que Aranda había presentado su renuncia formal al Partido Conservador antes de recibir el aval del Centro Democrático. Correos electrónicos entre Aranda y representantes del Partido Conservador evidenciaron que la renuncia fue presentada en julio de 2022, varios meses antes de las elecciones locales.
La sentencia del tribunal fue clara al señalar que no había pruebas suficientes para demostrar que Johana Aranda estuviera vinculada políticamente al Partido Conservador en el momento de su candidatura. En el fallo, el magistrado afirmó que para mayo de 2023, cuando el Centro Democrático le otorgó su aval, Aranda ya no pertenecía al Partido Conservador.
Una decisión contundente
El fallo del Tribunal Administrativo del Tolima no solo ratifica la elección de Johana Aranda como legítima, sino que también rechaza los intentos de la oposición de anular su triunfo en las urnas. Esta decisión reafirma que no existió doble militancia ni inhabilidad alguna que afectara su postulación.
Con este veredicto, Aranda mantiene su mandato como alcaldesa de Ibagué, consolidando su liderazgo político y cerrando el capítulo judicial que cuestionaba su elección. La sentencia del tribunal también deja claro que las normas sobre inhabilidades deben ser aplicadas con rigurosidad y basadas en pruebas fehacientes, descartando cualquier interpretación sin fundamento.
Aranda seguirá al frente de la administración de Ibagué, con el respaldo de la justicia electoral que ha validado su victoria en las elecciones locales.
